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Autoridades reaccionan a fiesta clandestina que congregó a más de 400 personas en Maipú

La ministra vocera de Gobierno y el subsecretario de Redes Asistenciales condenaron lo ocurrido

Una gran polémica causó la realización de una fiesta clandestina en Maipú durante la noche de este sábado, la que congregó a más de 400 personas, en plena crisis por la pandemia del Covid-19.

Según relató el capitán Claudio Valenzuela de la Prefectura Rinconada, carabineros que realizaban un patrullaje preventivo para controlar el toque de queda, sorprendieron a personas que salían desde un recinto en Camino Melipilla, en el que se realizaba la fiesta no autorizada.

“Salieron aproximadamente 400 personas desde el interior, donde se estaba vendiendo alcohol de todo tipo. Las personas que estaban en su interior lo hacían sin ninguna medidas de seguridad, no había ningún tipo de distancia social o medidas de seguridad tales como mascarillas”, informó Valenzuela.

Carabineros logró identificar y detener al presunto organizador del encuentro, quien, por orden de la Fiscalía, pasará al segundo control de detención este domingo.

El hecho causó reacciones por parte de las autoridades, comenzando por la ministra vocera de Gobierno, Karla Rubilar, quien utilizó su cuenta de Twitter para expresar su molestia frente a lo ocurrido.

“No lograremos ganar la batalla contra el #Covid-19 si como anoche, más de 400 personas que se creen invencibles, en pleno toque de queda, van a fiesta clandestina poniendo en riesgo su salud y la de los demás”, señaló la secretaria de Estado.

En tanto, enfatizó en que “¿Qué más tiene que pasar para entender que esto no es un juego?”.

Por su parte, el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, durante el balance de las cifras del coronavirus de la mañana de este domingo, afirmó que “resulta muy llamativo que el día de ayer haya habido una fiesta (en Maipú)”.

Según destacó la autoridad, “los jóvenes son personas que probablemente no necesiten una hospitalización si se contagian, pero son transmisores de este virus, y son ellos, estas 400 personas que participaron ayer, los que van a contagiar a sus padres y abuelos, y muchos de ellos podrían terminar hospitalizados y podrían fallecer”.

En esta línea, señaló que “llamo a la ciudadanía a no bajar los brazos, nosotros nos los hemos bajado, pero necesitamos que la ciudadanía se ponga la mano en el corazón y piense en nuestros padres y en nuestros abuelos”. CHH