La disputa entre el Gobierno y el Partido Comunista de Chile sumó un nuevo capítulo este martes luego de que la secretaria general de la colectividad, Bárbara Figueroa, endureciera el tono frente a las críticas realizadas por el Presidente José Antonio Kast y la ministra vocera Mara Sedini.
La controversia surgió tras las declaraciones de la diputada comunista Lorena Pizarro, quien afirmó que no todos los cambios pueden resolverse en el Congreso y defendió el rol de las movilizaciones sociales.
A raíz de ello, Kast acusó al PC de “agitar las calles” luego de haber sido derrotado electoralmente, señalando además que “los chilenos quieren soluciones, no más violencia”.
Posteriormente, la ministra Sedini respaldó los dichos del Mandatario y aseguró que “el Partido Comunista no le puede dar cátedra de democracia a nadie”.
Figueroa defiende autonomía de los movimientos sociales
En conversación con radio Universidad de Chile, Bárbara Figueroa rechazó las críticas del Ejecutivo y defendió el vínculo histórico del partido con organizaciones sociales y sindicales.
La dirigenta afirmó que existe “ignorancia” respecto al funcionamiento de los movimientos sociales y sostuvo que el PC no pretende conducirlos bajo una línea partidaria.
“El hecho de que actores del mundo político hagamos una apuesta en los movimientos sociales no quiere decir que pretendamos conducirlos bajo la línea del Partido Comunista”, señaló.
En esa línea, aseguró que muchas de las dirigencias sociales son independientes y que el debate excede a una sola colectividad política.
PC acusa “desprecio” del Gobierno
Más adelante, Figueroa sostuvo que las declaraciones provenientes desde el Ejecutivo reflejan “un absoluto desprecio” hacia las organizaciones sociales y sindicales.
La secretaria general del PC también emplazó directamente a la ministra Mara Sedini, recordando su participación en actividades de campaña del actual oficialismo.
“Cuando alguien me viene a decir que no tenemos calidad moral, le digo: hágase cargo primero de ser coherente”, afirmó.
Además, acusó al Gobierno de intentar instalar “distractores” y recordó que el Partido Comunista ha enfrentado históricamente “políticas de represión y exclusión”.
Las declaraciones profundizan el enfrentamiento político abierto tras el debate sobre el rol de las movilizaciones sociales y el vínculo entre el PC y las organizaciones sindicales.






