La Junta de Vecinos (JJ.VV) de Santa Elena Eco-Urbe, ha denunciado una crisis ambiental en la Laguna homónima del sector. La comunidad alerta que el reciente vaciamiento del cuerpo de agua, por parte de la inmobiliaria Valle Santa Elena, no es un hecho aislado, sino la culminación de años de manejo irregular de un ecosistema que, según nuevos antecedentes, data del siglo XVII.
Lo que la empresa ha tildado como una «laguna artificial» construida en 2007 es, en realidad, un cuerpo de agua con raíces históricas que se remontan a los años 1600. Según denuncia la comunidad, este ecosistema, originalmente un humedal preexistente, fue intervenido por el proyecto «Valle Santa Elena» sin una adecuada evaluación ambiental ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), a pesar de representar un cambio de consideración en el régimen hídrico de la zona.

La comunidad de Santa Elena acusa que la inmobiliaria actúa bajo el argumento de que son propietarios del terreno, negándose a escuchar a autoridades y vecinos.
Un ecosistema tratado como «piscina»
La presidenta de la JJ.VV, Daniela Orellana, conversó con Chicureo Hoy y fue tajante en su balance: «La situación de la laguna no puede tratarse como si fuera una piscina que se llena y vacía arbitrariamente. Se ha desarrollado un ecosistema frágil cuya alteración genera impactos profundos en la flora, fauna y la salud de la población».
A pesar de que actualmente se observa un proceso de llenado, la dirigencia advierte que el problema persiste. La inmobiliaria ha justificado el vaciamiento para evitar inundaciones (como la ocurrida en 2024), pero lo ha hecho de manera unilateral, ignorando el daño ambiental y sanitario. «El hecho de que hoy se esté llenando no significa que el problema esté resuelto; la inmobiliaria actúa bajo el argumento de que son propietarios del terreno, negándose a escuchar a la autoridad y a los vecinos», añade Orellana.

Presidenta JJ.VV. Santa Elena: «La inmobiliaria ha justificado el vaciamiento para evitar inundaciones, pero lo ha hecho de manera unilateral, ignorando el daño ambiental y sanitario».
Antecedentes de negligencia y bloqueos institucionales
La comunidad ha intentado por años proteger este espacio. A pesar de haber presentado a la municipalidad de Colina un informe técnico para la Declaración de Humedal Urbano, denuncian que el ingreso a la Seremi de Medio Ambiente fue frenado por complicaciones en la «gobernanza» del lugar y la negativa rotunda de la inmobiliaria a aceptar dicha protección.

La comunidad de Santa Elena ha denunciado que los cambios arbitrarios en el cuerpo de agua del humedal han afectado a la vida silvestre del lugar, causando la muerte de gansos, garzas y vida acuática del sector.
Este conflicto no es nuevo: ya en diciembre de 2024, Chicureo Hoy reportó crisis similares. Sin embargo, la persistencia en el incumplimiento de la RCA 183/2003 y la falta de mantenimiento del sistema de gestión hídrica han llevado la situación al límite.
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