En el marco de una nueva conmemoración del Día del Trabajador, el Gobierno confirmó que durante el mes de mayo ingresará al Congreso el proyecto de ley para reajustar el salario mínimo, luego de que las negociaciones con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) concluyeran sin acuerdo. La propuesta del Ejecutivo contempla un incremento de 4%, equivalente a cerca de $23 mil, lo que elevaría el ingreso mínimo desde los actuales $539 mil a aproximadamente $562 mil.
La decisión fue ratificada por el ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien defendió la iniciativa argumentando que el actual escenario económico exige prudencia: “Estamos viviendo una verdadera emergencia laboral”, advirtió la autoridad, aludiendo a la persistencia del desempleo, que se ubica en 8,9%, con más de 900 mil personas buscando trabajo. La situación afecta con especial fuerza a mujeres y jóvenes, cuyos índices de desocupación superan el promedio nacional.
El titular de la cartera sostuvo que el mercado laboral enfrenta crecientes presiones por el aumento sostenido de los costos de contratación. Entre los factores mencionados destacan la reducción de la jornada laboral a 42 horas, la gradual implementación de la reforma previsional y la futura entrada en vigencia de la jornada de 40 horas en 2028. Según estimaciones del Ejecutivo, estos cambios podrían elevar los costos laborales en más de 13% durante los próximos cuatro años.
Por otra parte, desde la CUT rechazaron la propuesta del gobierno de José Antonio Kast por considerarla insuficiente. La multisindical aspiraba a un salario mínimo cercano a los $637 mil, argumentando la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores frente al alza del costo de la vida.
Tras el quiebre de las conversaciones, la discusión se trasladará al Parlamento, donde tanto el Ejecutivo como la central sindical buscarán respaldo para sus respectivas posiciones.






