El Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago condenó a presidio perpetuo simple a un hombre por su participación en el secuestro y homicidio de una víctima cuyo cuerpo apareció en Batuco, comuna de Lampa, en febrero de 2024.
El tribunal determinó que el acusado participó directamente en el secuestro ocurrido el 17 de diciembre de 2023, cuando los sujetos obligaron a la víctima a subir a un vehículo en Estación Central y la trasladaron hasta un lugar desconocido.
Desde ese momento, el hombre dejó de responder a sus cercanos y nadie volvió a verlo con vida.
Víctima fue trasladada contra su voluntad
Durante el juicio, la Fiscalía presentó registros de cámaras de seguridad que mostraban a la víctima ingresando a un cité bajo intimidación y, horas después, saliendo con otra vestimenta y la cabeza inclinada mientras dos personas la llevaban hasta un automóvil.
También declaró el conductor del vehículo, quien relató que recibió instrucciones para mantener a la víctima con la cabeza hacia abajo y evitar que mirara hacia atrás.
Estos antecedentes llevaron al tribunal a establecer que el traslado ocurrió contra la voluntad de la víctima.
La investigación también reunió registros telefónicos, testimonios y la reconstrucción del recorrido realizado aquella noche.
Cuerpo apareció 52 días después
El desenlace del caso se conoció el 6 de febrero de 2024, cuando personal policial encontró el cuerpo de la víctima en una zanja del sector de Batuco.
El cadáver estaba amarrado y envuelto en ropa de cama, además de presentar un avanzado estado de descomposición.
Los peritajes no pudieron determinar con certeza la causa médica de muerte. Sin embargo, los investigadores detectaron una fractura en el hueso hioides, lesión que podía relacionarse con violencia ejercida sobre el cuello.
Para el tribunal, las condiciones del hallazgo permitieron descartar una muerte accidental y establecer una relación directa entre el homicidio y el secuestro.
Tribunal condenó al acusado
La defensa había solicitado la absolución y cuestionó las imágenes de las cámaras, los reconocimientos y la declaración del conductor.
Sin embargo, las juezas consideraron que las distintas pruebas reunidas durante la investigación resultaban suficientes para acreditar la participación del acusado, conocido como “el Peluca”.
El tribunal concluyó que tuvo un rol directo en la privación de libertad de la víctima y le impuso presidio perpetuo simple por secuestro con homicidio consumado.
El condenado deberá cumplir la pena de manera efectiva y contará con 622 días de abono por el tiempo que permaneció privado de libertad.
Además, una vez que la sentencia quede firme, el tribunal ordenó incorporar su huella genética al Registro de Condenados del Sistema Nacional de Registros de ADN.






