Este miércoles 30 de septiembre el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), la cual reveló que la tasa de desocupación en Chile alcanzó 9,6% durante el trimestre junio-agosto de 2026.
El indicador registró un aumento de 1,0 punto porcentual (pp.) en doce meses, explicado por el alza de 0,3% de la fuerza de trabajo y la disminución de 0,9% de las personas ocupadas.
En el mismo período, las personas desocupadas aumentaron 13,0%, impulsadas por quienes se encontraban cesantes, que crecieron 12,1%, y por quienes buscaron trabajo por primera vez, que aumentaron 23,2%.
Las tasas de participación y ocupación se ubicaron en 61,5% y 55,6%, respectivamente, con descensos de 0,3 pp. y 0,9 pp. frente al mismo período del año anterior. En tanto, la población fuera de la fuerza de trabajo creció 1,8%, debido principalmente al aumento de las personas inactivas habituales (1,6%) y de las inactivas potencialmente activas (3,4%).
Al desglosar por género, la tasa de desocupación femenina llegó a 10,3%, con un incremento de 1,0 pp. en doce meses. La fuerza de trabajo de las mujeres aumentó 1,3%, mientras las ocupadas crecieron 0,2% y las desocupadas se expandieron 12,2%. La tasa de participación femenina alcanzó 53,0%, aumentando 0,2 pp., mientras que la tasa de ocupación se situó en 47,6%, con una caída de 0,3 pp.
En los hombres, la desocupación alcanzó 9,1%, aumentando 1,1 pp. en un año. La fuerza de trabajo disminuyó 0,5%, mientras los ocupados retrocedieron 1,7%. Los desocupados, en tanto, aumentaron 13,7%, incididos por los cesantes (11,4%) y quienes buscaron trabajo por primera vez (46,9%). Las tasas de participación y ocupación masculinas llegaron a 70,3% y 63,9%, con descensos de 1,0 pp. y 1,7 pp.
Baja en los empleos
La caída del empleo se concentró exclusivamente en los hombres. En doce meses, el total de personas ocupadas disminuyó 0,9%, debido al retroceso masculino de 1,7%, mientras las mujeres registraron un aumento de 0,2%.
Por sector económico, la contracción estuvo marcada por industria manufacturera (-7,6%), información y comunicaciones (-16,8%) y comercio (-1,1%). Por categoría ocupacional, disminuyeron las personas asalariadas formales (-2,9%) y los familiares no remunerados (-4,0%).
En paralelo, la tasa de ocupación informal llegó a 26,3%, aumentando 0,3 pp. Las personas ocupadas informales crecieron 0,3%, impulsadas exclusivamente por las mujeres (2,0%), mientras los hombres disminuyeron 1,2%. El aumento se concentró principalmente en transporte (8,6%) y servicios administrativos y de apoyo (10,2%).
Informalidad
En materia de informalidad, las tasas fueron de 28,3% para las mujeres y 24,8% para los hombres, con variaciones de 0,5 pp. y 0,1 pp., respectivamente.
Por categoría ocupacional, el aumento estuvo incidido por personal de servicio doméstico (14,6%) y asalariadas privadas (1,1%). El promedio de horas fue de 38,6 para hombres y 33,5 para mujeres.
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación alcanzó 9,8%, aumentando 0,9 pp. en doce meses. El resultado se explicó por la disminución de 1,0% de las personas ocupadas, superior a la reducción de 0,1% de la fuerza de trabajo. Las principales bajas por sector se registraron en información y comunicaciones (-25,1%), industria manufacturera (-10,3%) y actividades de salud (-6,0%).








