El aumento de adolescentes involucrados de manera reiterada en hechos delictivos abrió una nueva línea de trabajo en el Ministerio Público. En ese contexto, el fiscal nacional, Ángel Valencia, confirmó que la institución diseña un programa especial destinado a monitorear de forma constante a jóvenes infractores prolíficos.
La iniciativa surge en paralelo al debate legislativo sobre justicia juvenil y, según explicó la máxima autoridad de la Fiscalía, toma elementos de la experiencia del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH).
“De la misma manera como vimos que era necesario implementar ECOH porque había un problema grave con los homicidios en el contexto del crimen organizado, y luego con los secuestros en el contexto del crimen organizado, también ahora vamos a involucrarnos en esto con lo que tengamos”, afirmó Valencia en el programa Estado Nacional.
Un modelo con inspiración internacional
De acuerdo con lo planteado por el fiscal nacional, el diseño contempla un plan piloto para el segundo semestre de este año, basado en un modelo aplicado en el Reino Unido y con respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Desde la Fiscalía han denominado internamente esta idea como un “ECOH 2”, aludiendo a una estructura de intervención similar, aunque orientada al seguimiento de adolescentes que reinciden de forma persistente.
“Lo que la experiencia comparada ha demostrado es que lo que necesitan estos muchachos es seguimiento. Que las medidas que se les imponen se cumplan”, sostuvo.
Evitar que salgan del radar institucional
Valencia remarcó que el propósito no es únicamente fiscalizar el cumplimiento de medidas judiciales, sino también impedir que estos jóvenes queden fuera del sistema escolar o sin supervisión de las instituciones públicas.
“Necesitan control y fiscalización, tanto policial como de toda la autoridad, para los efectos de asegurar que cumplan las medidas que se les han impuesto y de volver a retenerlos en el sistema escolar. Que se sientan observados, que se sientan fiscalizados, y que no nos desentendamos de estos adolescentes”, indicó.
Coordinación entre Fiscalía, policías y redes de apoyo
El proyecto también contempla articular a distintos organismos con responsabilidad sobre adolescentes que registran alta reincidencia.
Entre ellos, Fiscalía, policías, establecimientos educacionales y el Ministerio de Desarrollo Social.
“Ojalá los Juzgados de Familia porque tienen también un rol proteccional, pero eso ya no depende de nosotros”, concluyó el fiscal nacional.






