Una serie de proyectos destinados a actualizar las capacidades militares de Chile durante las próximas décadas anunció este jueves el Ministerio de Defensa, incluyendo la renovación de aeronaves, vehículos blindados y sistemas utilizados por las Fuerzas Armadas.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, dio a conocer las medidas desde Punta Arenas, en el marco de una agenda enfocada en las capacidades estratégicas del país y la presencia nacional en el extremo sur.
“La defensa no se improvisa, se planifica, se prepara y se construye con una visión de Estado”, sostuvo la autoridad.
F-5, helicópteros y transporte estratégico
Uno de los principales proyectos anunciados corresponde a la renovación de los aviones F-5 de la Fuerza Aérea, que llevan aproximadamente medio siglo en servicio.
Aunque actualmente permanecen operativos, Defensa iniciará los estudios que permitirán determinar qué aeronave asumirá esta capacidad en el futuro.
“Por ello, hemos dispuesto, como lo anticipamos en mayo, que la Fuerza Aérea inicie los estudios y procesos formales destinados a definir su reemplazo y determinar la aeronave que deberá asumir esa capacidad estratégica en las próximas décadas”, explicó Barros.
El plan también considera la sustitución de los helicópteros Bell UH-1H, cuyo reemplazo ya cuenta con financiamiento y aprobación.
Por otra parte, se iniciará un proyecto para renovar la capacidad de transporte aéreo estratégico, actualmente a cargo de los C-130 Hércules. Esta herramienta cumple funciones que van más allá del ámbito militar, como el traslado de apoyo ante emergencias y catástrofes, además de operaciones relacionadas con la Antártica y el trabajo científico.
Tecnología y modernización del equipamiento
La actualización también alcanzará las capacidades terrestres. Defensa informó que ya está aprobada la modernización de los tanques Leopard 1, mientras que el Ejército comenzará a estudiar una renovación progresiva de sus sistemas.
El objetivo será incorporar herramientas que han adquirido mayor relevancia en los conflictos actuales, entre ellas sistemas no tripulados, guerra electrónica, comunicaciones seguras y nuevas tecnologías de observación y respuesta.
“Las tres ramas de las Fuerzas Armadas inician un proceso de trabajo conjunto para visualizar cuáles serán las capacidades que requeriremos en las próximas décadas para enfrentar cualquier contingencia de afectación de la paz”, señaló el ministro.
Además, el plan contempla la construcción de nuevas bases militares, junto con inversiones destinadas a infraestructura y apoyo logístico.
Refuerzo de las capacidades en la zona austral
Una parte importante de las medidas estará concentrada en fortalecer la presencia de Chile en el extremo sur y su capacidad de operación en la Antártica.
En ese contexto, Defensa buscará mejorar la infraestructura naval de Punta Arenas y realizará trabajos en la pista Teniente Marsh, con el propósito de ampliar en aproximadamente dos meses el período en que pueden realizarse vuelos hacia el continente antártico.
También se proyectan mejoras en la Base Presidente Eduardo Frei Montalva y el muelle de Bahía Fildes, además de un aumento de las labores de vigilancia aérea y patrullaje marítimo.
A estas iniciativas se sumará, durante 2027, la incorporación de nuevas capacidades de patrullaje aéreo de largo alcance para la Armada.






