La protección de niños y adolescentes fue uno de los principales ejes de la cuenta pública 2026 del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
Durante la presentación, la ministra María Jesús Wulf dio a conocer nuevas medidas para reforzar el sistema de cuidado y enfrentar la pobreza infantil, que afecta al 25% de este grupo en Chile.
Desde Puerto Williams, la secretaria de Estado afirmó que más de tres millones de personas viven en situación de pobreza por ingresos. En ese contexto, recalcó que uno de cada cuatro niños y adolescentes enfrenta esa condición. Además, sostuvo que esa cifra debe transformarse en una prioridad para las políticas públicas.
Entre los anuncios destacó el fortalecimiento de la supervisión al Servicio de Protección Especializada. El ministerio implementó nueve medidas obligatorias para mejorar la calidad de atención y reforzó el control sobre las familias de acogida mediante fiscalizaciones en Valparaíso, la Región Metropolitana y La Araucanía.
Nuevas acciones y desafíos
La protección de niños y adolescentes también considera el desarrollo del Circuito Nacional de Protección Integral contra la explotación sexual infantil, que comenzará como piloto en Magallanes y Arica y Parinacota durante el segundo semestre. A ello se suma el avance del Plan de Entornos Digitales Seguros y el trabajo de una mesa interinstitucional para atender a menores extranjeros en situación de vulnerabilidad.
Wulf también manifestó preocupación por la baja natalidad y el acelerado envejecimiento de la población. En esa línea, anunció la creación de la Secretaría Ejecutiva del Plan Chile Renace y una comisión asesora presidencial para coordinar acciones en esta materia.
Finalmente, la ministra informó la creación de una Mesa Regional de Calle, que reunirá a autoridades, municipios y organizaciones sociales para coordinar medidas destinadas a apoyar a personas en situación de calle y recuperar espacios públicos, buscando equilibrar la protección social con la seguridad de los barrios.




