EDITORIAL

¿Cómo invertir en tiempos de crisis?

Muchos creen que en tiempos de crisis, es posible materializar las mejores ganancias. Otros optan por el sentido común para creer que los “malos tiempos” son para evitar riesgos innecesarios

Por Matías Godoy, economista www.fol.cl 

Muchas personas sostienen que, en tiempos de crisis, es posible materializar las mejores ganancias. Otros, en tanto, optan por el sentido común para creer en la premisa que los “malos tiempos” exigen evitar incurrir en riesgos innecesarios.

Ante ello no hay leyes concretas. Lo único tangible es comprender que las economías son dinámicas: lo que ayer generó ganancias, no necesariamente lo hará también hoy. Al respecto, resulta necesario evaluar una serie de variables económicas que nos permitan comprender la actualidad económica y financiera, tanto a nivel nacional e internacional, para así evaluar qué inversiones podrían rentar y cuáles no.

Luego de revisar este texto, aquellas personas que no se encuentran familiarizadas con el complejo mundo de las finanzas podrán comprender de qué formas algunos expertos suelen tomar decisiones sobre sus inversiones.

En primer lugar, sugiero la inversión en “renta fija nacional”, ya sea en UF (unidades de fomento) o a tasa nominal. Esto corresponde a cuentas de ahorro bancarias, depósitos a plazo, o fondos mutuos que inviertan en estos instrumentos. De hecho, el Banco Central de Chile, en su último informe de marzo, estima que la inflación para este año será de 3,6 % y convergerá a 3 % recién a mediados de 2017. Así, el invertir en “renta fija nacional”, podría asegurar una rentabilidad mínima anual de 3,6 %.

Al respecto, no se prevé que dicha estimación se acote mucho, considerando que la inflación actual es superior al 3 % meta de la autoridad. En tanto, la tasa de interés en Chile, variable útil para frenar la inflación, se encuentra actualmente en 3,5 %, con sesgo a futuras nuevas alzas.

Mi segunda sugerencia es invertir en “acciones europeas”, aspirando a materializar ganancias con la esperanza de que los precios de acciones del Viejo Continente suban.

Mientras en Chile el alza de precios es superior a lo idóneo, paradójicamente en Europa, la evolución de los precios es diametralmente opuesta. La inflación de los primeros tres meses, es de 0,2 % y la de los últimos 12, meses es de 0,1 %.

Cuando los precios no aumentan -o caen-, aquello es un síntoma de que las personas no están consumiendo tanto como antes, o bien las empresas no están solicitando créditos e invirtiendo en igual magnitud que años pasados. De esta forma, el Banco Central Europeo (BCE), ha fijado una tasa de interés de -0,4 %. Esto implica que el BCE cobra a los bancos un 0,4 % si deciden depositar dinero en el máximo ente bancario de Europa. Dicha decisión, busca fomentar que los bancos otorguen créditos a empresas y personas, en vez de invertirlos en el BCE.

Así, la autoridad persigue como objetivo el aumento del consumo y la inversión, lo que elevaría el precio de acciones europeas conforme aumentan sus ingresos y se reducen sus costos.

Tanto en favorables como en adversas situaciones económicas, existen espacios para poder aumentar nuestros ahorros. Lo relevante es evaluar bien qué decisiones –lógicamente- podrían ser más acertadas. La clave está en reflexionar sobre nuestra pertinencia. La decisión final –de invertir o no- será siempre de nosotros, pero a diferencia de épocas pasadas, hoy contamos con información clara y simple a nuestro alcance. CH H