Una inusual situación meteorológica sorprendió durante la noche a los habitantes de Iquique y otras localidades de la Región de Tarapacá, donde se registraron temperaturas superiores a los 30 °C en plena madrugada, además de fuertes vientos, lluvias y tormentas eléctricas.
El fenómeno comenzó durante la tarde del martes y se extendió durante varias horas. En medio del evento, las ráfagas de viento cálido generaron distintos inconvenientes en la zona, incluyendo la voladura de techumbres y cortes en el suministro eléctrico.
Según los registros de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), la estación ubicada en el aeropuerto Diego Aracena marcó una máxima de 32,2 °C cerca de las 18:00 horas.
La temperatura se mantuvo elevada durante la noche. A las 19:45 horas, los termómetros todavía registraban 31,3 °C y cerca de las 23:00 horas se mantenían entre los 30 y 31 °C.
En ese momento, además, se registraba una humedad relativa cercana al 29% y vientos provenientes del este, con ráfagas que alcanzaron entre 48 y 59 km/h.
El viento también levantó polvo y arena en distintos sectores de la zona. Recién cerca de la 1:00 de la madrugada comenzó un descenso más marcado de las temperaturas, llegando a unos 23 °C, de acuerdo con las mediciones de la DMC.
Más de 10 mil clientes afectados por cortes de luz
Las condiciones meteorológicas también provocaron interrupciones en el suministro eléctrico.
De acuerdo con los reportes de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), durante la madrugada se contabilizaron 10.179 clientes sin electricidad en Iquique.
A esta cifra se sumaron 1.226 clientes afectados en Alto Hospicio y otros 246 en Huara.
Las fuertes ráfagas también generaron daños en algunas estructuras y techumbres, mientras equipos de emergencia se mantuvieron desplegados para atender las distintas situaciones derivadas del evento.
Suspensión de clases
Debido a las condiciones meteorológicas, el Ministerio de Educación determinó suspender las clases este miércoles 12 de agosto en Iquique, Alto Hospicio y Pisagua.
La medida busca resguardar a las comunidades educativas ante los efectos asociados al sistema meteorológico que afecta a la Región de Tarapacá.


