El alza de combustibles y precio del pan comienza a generar preocupación en el rubro panadero, ante un escenario que podría traducirse en un incremento en uno de los alimentos más consumidos por las familias chilenas.
Desde el sector advierten que el impacto no es inmediato, pero sí progresivo. El aumento en los valores de transporte, tanto de insumos como de distribución, ya está afectando la estructura de costos de las panaderías. A esto se suman otros factores que venían al alza, como la electricidad y los salarios.
Presión en costos y posible ajuste
Dirigentes del rubro estiman que, si las condiciones actuales se mantienen, el precio del pan podría subir entre un 5% y un 10%.
Sin embargo, recalcan que aún es temprano para hablar de cifras definitivas, ya que el comportamiento del mercado dependerá de cómo evolucionen los combustibles en las próximas semanas.
El presidente de INDUPAN, Juan Mendiburu, señaló que el escenario es complejo y que existe una presión evidente sobre los costos operacionales. Aun así, indicó que el sector intentará contener los precios para no traspasar de forma brusca el impacto a los consumidores.
Por su parte, desde FECHIPAN, su presidente Marcelo Gálvez explicó que el efecto no será uniforme. En ese sentido, detalló que cada panadería evaluará sus propios costos, considerando que el mercado es altamente competitivo.
Desde el Gobierno, el subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler, indicó que no existe una proyección única sobre el posible aumento, debido a la diversidad de estructuras dentro del rubro, que supera las 16 mil panaderías a nivel nacional.
En ese contexto, el alza de combustibles y precio del pan seguirá siendo monitoreado, mientras el sector busca equilibrar sus costos sin afectar directamente el bolsillo de las familias.






