El Gobierno reformuló el Plan Calles sin Violencia, iniciativa implementada en 2023 para enfrentar principalmente los homicidios. A partir de 2027, el programa pasará a llamarse Plan Foco y mantendrá su financiamiento, aunque incorporará cambios en su funcionamiento y en la forma de desplegar los recursos.
La nueva estrategia concentrará sus acciones en homicidios, lesiones graves o gravísimas y delitos relacionados con el uso de armas. Para ello, contempla intervenciones anuales en 47 comunas, una más que las consideradas anteriormente.
La definición de los sectores se realizará mediante datos técnicos y análisis criminal. Bajo este mismo criterio se organizarán los patrullajes de Carabineros, que se concentrarán en determinadas zonas, días y horarios. El despliegue podrá modificarse de acuerdo con los cambios que presenten las dinámicas delictuales.
Control de armas y medición de resultados
Otra de las novedades será la incorporación de la fiscalización y control de armas como eje del programa. Esta labor involucrará a la Dirección General de Movilización Nacional, Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI) y la Subsecretaría de Seguridad Pública.
Además, desde los recursos asociados al programa se mantendrá el financiamiento destinado al Ministerio Público para el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH).
La reformulación del Plan Calles sin Violencia también busca responder a observaciones realizadas por la Contraloría General de la República y la Dirección de Presupuestos (Dipres), relacionadas con la formalización y evaluación de la iniciativa.
El nuevo diseño incorporará indicadores para medir sus resultados y ajustar las intervenciones cuando sea necesario. La Subsecretaría de Seguridad Pública estará a cargo de coordinar y hacer seguimiento al Plan Foco, integrando información proveniente de patrullajes, investigaciones y controles de armas.








