La Comisión de Familia de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que prohíbe la maternidad subrogada en Chile bajo cualquier circunstancia. La iniciativa también establece sanciones penales para quienes intermedien o promuevan este tipo de acuerdos y ahora deberá ser discutida por la Sala.
El proyecto, presentado por el diputado Juan Irarrázaval, además incorpora cambios a la Ley de Adopción, estableciendo como inhabilidad para adoptar el haber promovido o celebrado un acuerdo de maternidad subrogada.
¿Qué propone el proyecto?
Entre sus principales medidas se encuentran:
- Prohibir completamente la maternidad subrogada en Chile.
- Sancionar con penas de cárcel a quienes actúen como intermediarios o promuevan estos acuerdos.
- Permitir, de manera excepcional, la persecución de estos delitos incluso cuando se cometan en el extranjero.
- Establecer que quienes hayan recurrido a la maternidad subrogada antes de la entrada en vigencia de la ley no verán afectada la filiación de sus hijos.
¿Qué es la maternidad subrogada?
La maternidad subrogada, también conocida como gestación por sustitución o vientre de alquiler, es un acuerdo mediante el cual una mujer gesta y da a luz a un hijo para otra persona o pareja, que asumirá la crianza y la filiación del menor una vez que nazca.
Existen distintas modalidades: algunos países se permite únicamente la maternidad subrogada altruista, donde la gestante no recibe una compensación económica más allá de los gastos asociados al embarazo. En otros, también existe la maternidad subrogada comercial, en la que sí hay un pago por llevar adelante la gestación.
En Chile no existe una ley que regule expresamente esta práctica, por lo que quienes buscan acceder a este mecanismo suelen hacerlo en países donde está permitido bajo determinadas condiciones.
Debate en la comisión
Durante la discusión, algunos diputados plantearon la posibilidad de permitir la maternidad subrogada únicamente cuando fuera de carácter altruista, sin intermediarios ni compensación económica. Sin embargo, la comisión finalmente optó por mantener la prohibición absoluta.
Irarrázaval defendió la iniciativa señalando que busca fortalecer el sistema de adopción y evitar que la maternidad subrogada se transforme en un mecanismo de compraventa de niños, afirmando que «la línea entre maternidad subrogada y la compra de niños, a veces, es inexistente».
No obstante, algunos integrantes de la comisión cuestionaron incorporar cambios a la Ley de Adopción, argumentando que aún no entra plenamente en vigencia y que la nueva inhabilidad podría equiparar situaciones de distinta naturaleza.






