La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas sufrió un nuevo revés tras los resultados de la segunda votación informal realizada por el Consejo de Seguridad.
La exmandataria recibió solo dos votos a favor y seis en contra, mientras que siete representantes se mantuvieron sin pronunciarse. Con estos resultados, Bachelet quedó séptima entre ocho candidatos que continúan en carrera.
El escenario provocó un nuevo enfrentamiento político en Chile. Desde la oposición cuestionaron al Presidente José Antonio Kast por retirar el respaldo oficial del país a la candidatura, mientras que la UDI responsabilizó al gobierno del expresidente Gabriel Boric por la forma en que impulsó la postulación.
UDI apunta a la administración de Boric
La bancada de diputados de la UDI salió al paso de las críticas y defendió la decisión del actual Gobierno de no continuar respaldando la candidatura de Bachelet.
A través de una declaración pública, el gremialismo sostuvo que el expresidente Gabriel Boric comprometió el apoyo de Chile en septiembre de 2025, antes de las elecciones presidenciales.
La candidatura se oficializó posteriormente, en febrero de 2026, pocas semanas antes del cambio de mando.
Según la UDI, la administración anterior impulsó la postulación sin construir un acuerdo político transversal ni consultar al gobierno que asumiría posteriormente.
“Fue la administración anterior la que impuso su candidatura y, en consecuencia, un eventual fracaso será, ante todo, responsabilidad directa del expresidente Gabriel Boric”, señaló la bancada.
El partido también cuestionó que la oposición intente responsabilizar al actual Gobierno por el desempeño de Bachelet en las votaciones informales.
Oposición apunta a Kast
Desde la oposición plantearon una interpretación completamente distinta y atribuyeron el debilitamiento de la candidatura a la decisión de Kast de retirar el respaldo de Chile.
El diputado Raúl Soto (PPD) afirmó que los resultados “tienen nombre y apellido” y responsabilizó directamente al Presidente. Además, acusó al Gobierno de realizar una operación para debilitar las posibilidades de Bachelet.
La senadora Paulina Vodanovic (PS) sostuvo que la candidatura había sido presentada originalmente como una decisión de Estado, por lo que, a su juicio, debía mantenerse independiente del cambio de administración.
La parlamentaria afirmó que el Gobierno desaprovechó una oportunidad para fortalecer la presencia de Chile en uno de los principales organismos multilaterales.
En la misma línea, la expresidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, cuestionó al mandatario y sostuvo que se “farreó” la posibilidad de impulsar a una candidata chilena para liderar Naciones Unidas.
México y Brasil mantienen su respaldo
La UDI también apuntó a un elemento que, a su juicio, impide atribuir los resultados exclusivamente a la pérdida del apoyo chileno.
Bachelet mantiene el respaldo de México y Brasil, países que continúan patrocinando su candidatura.
El gremialismo sostuvo además que el resultado de las votaciones puede estar relacionado con la evaluación que realizan otros países sobre la trayectoria y las posiciones políticas de la exmandataria.
“Si esta candidatura no logra prosperar, como parecen evidenciar los últimos resultados, la izquierda y, en particular, el expresidente Boric, deberán asumir su completa responsabilidad”, afirmó la bancada.
Pese al complejo resultado del segundo sondeo, la candidatura de Bachelet aún no está formalmente fuera de carrera. Las votaciones realizadas hasta ahora tienen carácter informal y el proceso contempla nuevas etapas antes de que el Consejo de Seguridad presente un candidato para su posterior aprobación por la Asamblea General de Naciones Unidas.








