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Estudio Casen y Migración concluye que la vulnerabilidad afecta al sistema de salud en migrantes

El 16% de los extranjeros en el norte no tienen Fonasa o Isapre.

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) entregó un estudio en conjunto con expertos del Colegio Médico y funcionarios del Programa de Estudios Sociales en Salud del Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina (ICIM) de la Universidad de Desarrollo, respecto al sistema de salud entre migrantes y chilenos.

La investigación llamada “Casen y Migración: Avances y brechas en el acceso a salud de la población migrante residente en Chile”, tiene como finalidad caracterizar la inserción de la población extranjera en el sistema de salud chileno.

De esta forma, se demuestra en base a la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), cuáles son las condiciones similares y diversas entre los chilenos y extranjeros, respecto al tema previamente mencionado.

En cuanto a la adscripción a un sistema previsional de salud -ya sea Fonasa o Isapre- para la Encuesta Casen 2020, el estudio expuso mayores semejanzas entre chilenos y migrantes que en mediciones anteriores (2015 y 2017). Sin embargo, sigue siendo mayor el porcentaje de personas extranjeros sin protección.

“La mayor cantidad de migrantes hoy, proviene de Venezuela, flujo que, como vimos en el segundo número de esta línea de informes (SJM y Educación 2020, 2021) posee una gran proporción de personas con educación superior (casi el 70% de dicha comunidad). Si bien el nivel educacional se ha reportado que no asegura las mismas oportunidades en migrantes que en los/as locales con iguales condiciones, si hemos observado que facilita el acceso a derechos y oportunidades de vida más básicas, como menores índices de pobreza, desempleo y como vemos acá, mayor acceso a protección en salud”, detalló la encuesta.

El jefe de Estudios del SJM, Pablo Roessler, indicó: “hay que resaltar asimismo que se observaron mayores niveles de personas migrantes sin acceso a sistema previsional en el norte grande y en quienes carecen de redes institucionales. Por ejemplo, un 16% de las y los extranjeros residentes en el norte grande señala no tener sistema previsional, lo que corresponde a un 4% en las personas chilenas que ahí habitan”.

En la misma línea, agregó que “sobre la falta de acceso a redes, si mientras en 2020 un 10% de los migrantes que recibieron subsidios no estaban adscritos en ningún sistema previsional, la cifra sube a un 20% entre los extranjeros que no accedieron a subsidios, entendiendo este vínculo como un modo de apoyo institucional desde los Gobiernos central y locales”.

Por otro lado, Matías Libuy, coordinador de la Comisión Salud y Migrantes, afirmó que “el porcentaje de personas que, habiendo tenido un accidente o enfermedad no accedieron a consultas o atenciones médicas se tiende a emparejar entre chilenos y migrantes en situaciones similares“, consignó Radio Bíobio. 

Asimismo, Libuy comentó que cuando los chilenos y migrantes tienen empleos formales logran acceder a Fonasa o Isapare. No obstante, cuando esto no ocurre, el acceso queda incierto y es más crítico en la población extranjera.

Una migración segura, ordenada y regular efectiva puede ayudar a disminuir estas brechas“, argumentó Báltica Cabieses, participante del ICIM, el cual concluye que los migrantes están más vulnerables en el sistema de salud chileno. CHH