El Gobierno publicó el Informe de Finanzas Públicas (IFP) correspondiente al segundo trimestre, documento que confirma que las metas fiscales del país continuará siendo desafiante durante los próximos años.
El reporte, presenta dos escenarios de proyección: uno base, elaborado con las condiciones económicas actuales, y otro alternativo que incorpora los efectos de la megarreforma que este miércoles será sometida a votación en el Senado.
El documento concluye que, bajo ninguno de los dos escenarios, será posible cumplir las metas de balance estructural establecidas en el Decreto de Política Fiscal entre 2027 y 2030.
Para 2027, el escenario base proyecta un déficit estructural equivalente al 2,1% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el alternativo lo eleva al 2,4%. Ambos resultados superan la meta fijada para ese año, que corresponde a un déficit de 1,8% del PIB.
En tanto, para 2030 el informe estima un balance estructural de -1,7% del PIB en el escenario base y de -2,1% en el alternativo, cifras que también se ubican por encima de la meta oficial de -1,5%.
La Dirección de Presupuestos sostiene en el informe que “consistente con las metas de balance estructural establecidas en el nuevo Decreto de Política Fiscal —que contemplan una convergencia desde un déficit de 1,8% del PIB en 2027 hasta 1,5% en 2030—, las holguras fiscales permanecen negativas durante todo el horizonte, fluctuando entre -0,2% y -0,5% del PIB”.
Deuda pública
En materia de deuda pública, el informe proyecta que durante 2026 el stock de deuda bruta del Gobierno Central alcanzará $155.441.950 millones, equivalentes al 42,7% del PIB, cifra inferior en 0,4 puntos porcentuales a la estimación realizada en el informe del primer trimestre. Asimismo, la posición financiera neta se proyecta en -38,7% del PIB.
Sin embargo, las perspectivas cambian a partir de 2027. Bajo el escenario base y considerando el gasto comprometido, la deuda seguiría aumentando hasta superar el umbral prudente del 45% del PIB desde 2029. De mantenerse esa trayectoria, alcanzaría 45,5% del PIB en 2030.
El informe señala que, si el gasto fuera compatible con la meta de balance estructural, la deuda permanecería bajo ese límite durante todo el período analizado y finalizaría 2030 en 44,1% del PIB. La diferencia respecto del escenario con gasto comprometido responde exclusivamente al menor déficit y, por lo tanto, a menores necesidades de financiamiento.
El escenario alternativo presenta resultados más favorables. En ese caso, la deuda sería inferior a la proyectada en el escenario base tanto con gasto comprometido como con gasto ajustado a la meta fiscal.
Con el gasto comprometido llegaría a 43,6% del PIB en 2030, mientras que con un gasto consistente con el balance estructural descendería hasta 40,7% del PIB, la menor cifra considerada en las proyecciones.
Ingresos
En cuanto a los ingresos, el Gobierno actualizó las estimaciones para 2026 considerando el nuevo escenario macroeconómico, la información disponible hasta mayo, los resultados de la Operación Renta 2026 y la revisión de los principales supuestos utilizados en las proyecciones.
Con esos antecedentes, los ingresos efectivos del Gobierno Central alcanzarían $79.691.672 millones, equivalentes al 21,9% del PIB. La cifra representa un incremento de $876.889 millones respecto de la estimación realizada en el IFP del primer trimestre.
Los ingresos estructurales se estiman en $77.470.122 millones, equivalentes al 21,3% del PIB. En comparación con el informe anterior, aumentan en $189.945 millones debido al mayor nivel de ingresos efectivos.
Respecto del gasto, el documento proyecta un total de $86.943.684 millones para 2026, equivalentes al 23,9% del PIB, lo que representa una disminución de $606.575 millones en comparación con la proyección previa.
Como resultado, el déficit efectivo alcanzaría 2% del PIB y el déficit estructural llegaría a 2,6%, en línea con la meta fijada para ese año en el Decreto de Política Fiscal. Según el informe, 2026 sería el único periodo en que el Gobierno cumpliría el objetivo fiscal establecido.
El documento también revisó las perspectivas económicas. Para 2026 redujo la proyección de crecimiento desde 2,1% a 1,8%.





