Una organización dedicada a obtener datos personales mediante ciberataques y posteriormente ponerlos a disposición de terceros quedó al descubierto tras una investigación de cuatro meses encabezada por la Fiscalía Supraterritorial y la Policía de Investigaciones.
La estructura, autodenominada Rutify, ingresaba de manera ilícita a sistemas informáticos para extraer información almacenada en distintas instituciones. Luego, sus integrantes reunían y sistematizaban los datos para facilitar su utilización o eventual comercialización.
Entre las entidades afectadas aparecen el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), la Municipalidad de Las Condes, la Tesorería General de la República, el Instituto de Previsión Social (IPS), Fonasa y la Secretaría de Gobierno Digital, además de empresas privadas.
El fiscal supraterritorial Miguel Ángel Orellana explicó que los antecedentes forman parte de una investigación de mayor alcance. Según detalló, los ataques permitían acceder a información relevante de ciudadanos chilenos y posteriormente concentrarla en una plataforma.
“Estos eran, como les señalaba, en esta plataforma reunidos, sistematizados y luego disponibilizados a terceros”, explicó el persecutor.
Una estructura detrás de las filtraciones
El jefe nacional del Cibercrimen de la PDI, subprefecto Marcelo Wong, señaló que el análisis policial permitió identificar una estructura organizada para obtener bases de datos que contenían información personal.
En algunos casos, los antecedentes también incluían credenciales y claves de acceso, lo que ampliaba las posibilidades de utilización de la información obtenida.
La investigación también se relaciona con las distintas filtraciones de datos que se conocieron durante los últimos meses y que generaron preocupación entre organismos públicos y privados.
Wong explicó que este tipo de investigaciones presenta una especial complejidad debido a la naturaleza de la evidencia digital. Sin embargo, las diligencias desarrolladas durante cuatro meses permitieron reunir antecedentes suficientes para avanzar contra uno de los integrantes de la estructura.
Formalizan a joven de 18 años
En el marco de la investigación, la Fiscalía formalizó a un joven de 18 años por su presunta participación en los accesos ilícitos a sistemas informáticos y por la receptación de los datos obtenidos.
De acuerdo con los antecedentes expuestos durante la vocería, el imputado habría desarrollado parte de sus actividades desde la Región de Coquimbo.
Aunque actualmente tiene 18 años, los hechos investigados habrían ocurrido cuando todavía era menor de edad. Por esta razón, el proceso quedó sujeto a las normas de responsabilidad penal adolescente.
El tribunal decretó medidas cautelares de menor intensidad y descartó la internación provisoria. Orellana explicó que la naturaleza de los delitos imputados y las penas asociadas impedían solicitar una medida cautelar de mayor intensidad bajo dicha legislación.
Peritajes buscarán determinar el alcance de la red
Durante el procedimiento, los detectives realizaron dos allanamientos e incautaron dispositivos tecnológicos que ahora serán sometidos a análisis.
Los especialistas buscarán recuperar evidencia digital, establecer conexiones entre los distintos ataques y determinar qué ocurrió con la información obtenida.
Wong señaló que la organización habría utilizado los datos con distintos objetivos. Entre ellos, mencionó la posibilidad de demostrar capacidades para vulnerar sistemas informáticos y comercializar las bases de datos.
La Fiscalía y la PDI continuarán con las diligencias para determinar el alcance de la estructura, establecer la participación del imputado en los distintos hechos y definir si existen más personas involucradas.






