A días de que venza el plazo legal para ingresar el proyecto al Congreso, el Gobierno y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) cerraron la negociación sin acuerdo para reajustar el salario mínimo, abriendo un nuevo foco de tensión en la discusión laboral.
Actualmente, el ingreso mínimo se sitúa en $539 mil, y el nuevo monto debe comenzar a regir desde este 1 de mayo, en el marco del Día del Trabajador. En paralelo, el proceso también contempla el reajuste de la asignación familiar, maternal y el subsidio familiar, en un escenario marcado por el alza del costo de la vida.
Dos visiones enfrentadas
La distancia entre ambas partes marcó el quiebre. La CUT propuso elevar el salario mínimo a $647 mil, lo que implica un aumento de $108 mil, apuntando a recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.
El Ejecutivo, en cambio, optó por una fórmula más acotada y propondrá al Congreso un alza de $23 mil, fijando el monto en $562 mil.
“Es insuficiente”: la crítica de la CUT
Desde la multisindical fueron categóricos al rechazar la propuesta. “Lo que nos presentaron el ministro Quiroz y el ministro Rau es insuficiente y no cumple con ninguna de las expectativas que consideramos necesarias”, señalaron.
El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, insistió en que la propuesta del Gobierno no logra compensar el impacto del alza de precios. “No llegamos a un acuerdo (…), el Gobierno solamente nos ofreció el IPC”, afirmó.
Gobierno advierte impacto económico
Desde el Ejecutivo defendieron su postura, enfatizando la necesidad de cautela.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que un aumento mayor “genera un costo laboral muy grande en la situación actual de desempleo”.
Por su parte, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, planteó que la discusión debe abordarse con “realismo”, considerando el efecto en las pequeñas y medianas empresas.
El debate pasa al Congreso
Sin acuerdo, el Gobierno confirmó que ingresará su propuesta al Congreso, donde se definirá el reajuste final.
Desde la CUT adelantaron que buscarán incidir en la discusión legislativa, en un escenario marcado por el alza del costo de la vida y la presión por mejorar los ingresos.
El reajuste también incluirá la asignación familiar, maternal y el subsidio familiar, en una negociación que seguirá abierta en el plano político.






