La Sociedad Chilena de Ingeniería de Transporte (Sochitran) se sumó a los cuestionamientos planteados por el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) a la fórmula que estudia el Gobierno para rebajar las tarifas del TAG en las carreteras urbanas de Santiago.
A través de su directorio, el gremio manifestó que la discusión en torno a una eventual reducción de las tarifas requiere considerar sus posibles efectos sobre la planificación y operación del transporte.
En ese sentido, sostuvo que la propuesta “envía una señal preocupante desde el punto de vista de la planificación y la operación del transporte, que requiere una reflexión más amplia sobre sus consecuencias”.
Los expertos también respaldaron los reparos expresados por el CIP, que el pasado miércoles advirtió que la rebaja del TAG “pondrá en riesgo el sistema concesional de las autopistas urbanas”.
Desde Sochitran señalaron que una disminución de las tarifas podría generar externalidades negativas, entre ellas mayor congestión, contaminación y siniestros de tránsito. Según plantearon, las políticas de transporte deberían apuntar a reducir estos efectos mediante incentivos al uso de modos sustentables y desincentivos a aquellos considerados menos eficientes.
“Una rebaja de tarifas de las carreteras urbanas incentivaría el uso del automóvil en desmedro del transporte público y de otros modos más sustentables”, indicaron.
El gremio agregó que la medida sería “regresiva”, debido a que los automovilistas que utilizan las autopistas urbanas ya cuentan con tiempos de viaje más cortos, mientras que muchos usuarios del transporte público no disponen de otra alternativa para desplazarse.
Asimismo, Sochitran advirtió que un eventual aumento del flujo vehicular podría extender los horarios de tarifa punta y los períodos de saturación. Esto, señalaron, “podría provocar una mayor extensión horaria de las tarifas punta y de la saturación, anulando o afectando el beneficio monetario de los mismos usuarios que se busca apoyar”.
Finalmente, la organización propuso avanzar hacia políticas que reflejen los costos reales del desplazamiento y focalicen los subsidios en modos de transporte más eficientes desde una perspectiva colectiva.
Cabe señalar que el biministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, expuso la propuesta hace un par de semanas, anunciando una posible “reducción tarifaria”, la cual fue criticada por el CPI.








