Durante la mañana de este jueves comenzó el desalojo de la toma Yevide, en San Felipe, procedimiento que se desarrolla en terrenos de propiedad de Esval y en cumplimiento de una orden del Juzgado de Garantía de la comuna.
El asentamiento llegó a reunir cerca de 400 viviendas y entre 2 mil y 2.500 personas. Sin embargo, durante los últimos días gran parte de las familias abandonó el lugar y desarmó sus viviendas antes del operativo.
Viviendas en proceso de desarme
El prefecto de Aconcagua de Carabineros, coronel Manzur Abutom Costa, explicó que el procedimiento fue coordinado durante meses con la Delegación Presidencial y la Municipalidad de San Felipe. “Ha sido un desalojo muy pacífico, donde ustedes pueden observar las casas prácticamente se encuentran todas desarmadas, algunas en proceso de desarme, pero se encuentran muy pocas personas en el lugar, donde fueron haciendo abandono desde la semana pasada aproximadamente”, señaló.
Actualmente, entre 20 y 30 personas permanecerían en el interior del terreno, principalmente retirando sus pertenencias. Carabineros se encuentra verificando que no queden personas al interior de las viviendas antes del ingreso de la maquinaria.
Respecto de las construcciones, la autoridad indicó que “la gran mayoría material ligero, pero sí tenemos construcción sólida, como usted puede observar aquí a mi derecha, donde la maquinaria obviamente se va a demorar un poco más en demoler, pero sí, efectivamente es una construcción, la gran mayoría mixta”.
Tras el desalojo, la empresa privada realizará trabajos para evitar una nueva ocupación del terreno. Según explicó el coronel, “van a hacer una zanja a contar de hoy en el lugar y el cierre perimetral respectivo”.








